Patrimonio natural

Barranco de Callejamala

El barranco de Callejamala se extiende desde el borde de la propia pedanía hasta la falda del monte “Tres piquillos”.

El acceso principal lo podemos encontrar por el barrio de Llobera en la antigua mina de Castro-Alen y disfrutar de su bella travesía.Desde un pico de su travesía, en una mañana primaveral podremos ver una de las aves rapaces más interesantes, el Azor, el cual solo puede ser contemplada en nuestra pedanía.

Monte Ventoso

En este pico, desde los primeros días del mes de marzo hasta los últimos de septiembre nos visita el buitre sabio, comúnmente conocido como el alimoche.

Con una altitud de 731 metros sobre el nivel del mar, desde el Monte Ventoso podemos disfrutar de la inmensa superficie geográfica de Castro-Urdiales a cuyo ayuntamiento pertenecemos.

Río Rucalzada y presa de Cabrera

El río Rucalzada nace en las faldas del monte Betaio y provoca en toda su travesía las vaguadas del monte de Callejamala, llegando con ímpetu a la presa de Cabrera.

Fue construida hacia el año 1.920 con el fin de generar tracción por medio de un canal de agua a un molino, al cual los vecinos acudían a moler sus cereales y así producir sus propios alimentos.

Por toda su travesía podemos encontrar diversos árboles autóctonos como pueden ser los alisos, las acacias… sin olvidar a nuestro preciado roble.

No queremos olvidar tampoco en este resumen la fauna que vive y depende de la conservación de nuestro río como el mirlo acuático, el Martín pescador y diversos mamíferos que habitan en nuestros montes como los jabalíes, los corzos…así como animales domésticos que pastan por la ribera del río.

Setares

En la zona noreste de Otañes se encuentra el antiguo pueblo de Setares, el cual marca desde muchos años atrás, las raíces de nuestra pedanía.

La historia de Setares es la de un poblado que nace bajo el cobijo de  la Compañía Minera de Setares, creada por Ramón de la Sota, Eduardo Aznar y Benigno Salazar en el siglo XIX para explotar la mina Ceferina. En el año 1.900, el poblado llegó a tener más de 1.500 habitantes.

En el siglo XX el pueblo quedó abandonado tras el cese de la actividad minera pero los importantes beneficios de la explotación, una de las mas importantes de España, sirvieron para la fundación de la Naviera “Sota y Aznar” para su posterior desaparición en el año 1.983.