Patrimonio arquitectónico

Casa de Sierralta

En 1638, Francisco de Sierralta de Otañes, reedificó la casa de Sierralta en su mismo solar, tal y como aparece en una inscripción bajo el frontón.
Se podría relacionar con el palacio de Urrutia en Balmaseda, que tuvo de maestro cantero a Martín Ibáñez de Zalbidea y que trabaja en las comarcas próximas a Vizcaya.

El cuerpo central aparece enmarcado por dos torres, tiene una portada de arco de medio punto con medias columnas adosadas de orden dórico, las enjutas tienen decoración vegetal. En el segundo cuerpo destaca una puertaventana coronada por frontón curvo al que sostienen dos mesuras dobles.

El escudo de armas se dispone de esquinera, detalle que indica nobleza. Las armas de Sierralta también estaban en la desaparecida casa de La Matra y hoy se disponen en la fachada del ayuntamiento de Castro-Urdiales.

Iglesia de Sta. María de Llovera

La Iglesia de Sta. María de Llovera, de estilo gótico, cuenta con numerosas reformas y ampliaciones. Destacar la capilla en el lado de la epístola (derecho) solicitada por Gaspar de Sierralta para su familia en el año 1.572.

En el lado del evangelio está la capilla de los Otañes que, por ser fundadores, tiene derecho a mostrar su escudo de forma ostentosa.

En el sigo XVI se reformó y amplió la iglesia, construyéndose una sacristía a instancias de Doña María de Otañes y Salcedo (actualmente capilla de la familia Horcasitas) y Don Juan de Arcentales fundó la capilla de San Pedro, actualmente del Sagrado Corazón.

Destaca su obra mueble compuesta por un retablo mayor y dos laterales, de finales del siglo XVII, que se pueden poner en relación con obras del taller de Limpias.

Destacan también las imágenes de la Asunción, San Pedro y San Pablo. Cuenta con una representación de Santiago Matamoros, que representa al santo montando un caballo blanco y blandiendo una espada; dos hombres a los pies del caballo representan a los moros vencidos en la batalla de Clavijo.

Torre de los Rozas Velasco

Originaria del s. XVI, la torre actual se caracteriza por su planta cuadrangular con las cuatro esquinas almenadas cilíndricas.

Posteriormente se dispone de una cubierta a cuatro aguas y se alteran los muros. Su fachada, de sillería, alberga vanos rectangulares con antepechos, e ingreso de arco carpanel. En el tercer piso destaca el escudo de la familia originaria.

Por semejanza con otra torre burgalesa se atribuye su construcción al cantero Miguel de Osma.

Torre de Otañes

Lope García de Otañes y Salazar edificó la actual torre, situada en el Barrio de Los Corrales, en el año 1.445.

Su hijo mayor participó a favor de Juana de Castilla, denominada la Beltraneja, en su lucha por el trono contra su tía Isabel La Católica. Consolidada esta como monarca, sus enemigos fueron obligados a “desmochar” sus torres perdiendo sus almenas y puente levadizo.

Lope García de Otañes y Salazar edificó la actual torre, situada en el Barrio de Los Corrales, en el año 1.445. Su hijo mayor participó a favor de Juana de Castilla, denominada la Beltraneja, en su lucha por el trono contra su tía Isabel La Católica. Consolidada esta como monarca, sus enemigos fueron obligados a “desmochar” sus torres perdiendo sus almenas y puente levadizo.