La Junta Vecinal de Otañes ha dado a conocer la muy necesaria y urgente necesidad de reformar el vial de unión con Santullán.

Esta reforma estaba incluída dentro del anteproyecto del Gobierno de Cantabria para la mejora del citado vial y que desde la Junta Vecinal creemos que debe convertirse en una pronta realidad para evitar los elevados riesgos que actualmente padecen todas las personas que circulan por la carretera comarcal CA-250.
Este vial que une Otañes y Santullán presenta unos registros de siniestrabilidad cada vez más preocupantes no sólo por su número sino por el resultado de los mismos. En los últimos cuatro meses se han registrado dos accidentes de gravedad con personas heridas e importantes daños materiales en los vehículos accidentados. Este vial es un verdadero reto para los conductores pues ante cualquier imprevisto las consecuencias pueden ser funestas. La prueba es que la mayoría de los accidentes acaban como mínimo en grandes daños materiales (vehículos volcados, que quedan expuestos en el carril contrario, que se golpean con el arbolado o se arriesgan a caer al río). El vial presenta una ausencia total de escapatorias que minimicen el riesgo de accidente.
Hasta ahora la suerte nos ha “sonreído” y no hemos tenido que lamentar víctimas mortales a pesar de las características deficientes que presenta este vial. Por el vial concurren diferentes formas de transporte. La afluencia vehículos es cada vez mayor, siendo principalmente hostil para transeúntes y ciclistas y cada vez más peligrosa para los propios vehículos a motor. No hay que olvidar también que en el vial circulan vehículos de gran tamaño como son el transporte de mercancías o el transporte escolar y que muchas veces coinciden arriesgadamente cruzándose en ambas direcciones.
A esto hay que añadirle otros ingredientes que conforman un cocktail muy peligroso como son el piso húmedo, la inexistencia de arcén, proximidad del río, desnivel de caída, arbolado, riesgo de desprendimiento, estrechez de la calzada, trazado sinuoso, falta de escapatorias y aceras… Creemos por tanto que es muy oportuno y urgente denunciar esta situación para que el Gobierno de Cantabria tome en consideración esta situación y asuma la necesidad urgente de aprobar el proyecto para la mejora vial de la carretera CA-250.
Este proyecto debería aplacar en gran medida los riesgos que actualmente presenta la circulación en esta zona además de que sería una excelente oportunidad para mejorar la infraestructura, no solo para dotarla de mayor seguridad sino para habilitar una acera de paso a viandantes.
Os dejamos a continuación el enlace a la noticia publicada en el Diario Montañés.