Noticia publicada por primera vez el 24/06/2015
Descubierta por primera vez en el suroeste de Francia a finales de 2005, la avispa asiática ha ido colonizando parte del territorio francés, como Bélgica y parte de España. La primera detección en nuestro país, fue en el año 2010 en Irún (Guipuzcoa) seguido de Navarra, La Rioja , Cataluña o Aragón. Un par de años más tarde en 2012, se detectan colmenas en Portugal y Galicia, llegando finalmente en 2013 a Cantabria y Asturias 2014.
Concretamente la semana pasada, el servicio de Emergencias, Bomberos y Protección Civil de Castro Urdiales tuvo que proceder, tras recibir el aviso desde de la Junta Vecinal, a la retirada de un nido en la casa de la Serna en Los Corrales de Otañes,
Desde que se detectó en la comunidad cántabra, concretamente en septiembre de 2013 en Rasines, la Consejería de Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural no ha cesado en las comunicaciones tanto con apicultores, asociaciones del sector y agentes del medio natural como la Dirección General de Montes y Conservación de la Naturaleza. Hay que tener en cuenta que su avance se estima en 80km al año.
Por este motivo, la Administración Regional de Cantabria a comienzos de este año 2015 y junto con apicultores, sindicatos agrarios, veterinarios y organizadores conservacionistas, constituían un grupo de trabajo con el objetivo de poder trazar y planificar una hoja de ruta regional (bajo el marco nacional) para los sistemas de detección y control de expansión de este avispón asiático.
Y es que, esta especie acuñada como la “asesina”, no es tan peligrosa para el hombre como para sus «iguales» puesto que mata y come a la abeja autóctona tras su paso por Europa, siendo éstas imprescindibles por su labor polinizadora.
Es por ello, que desde la Junta Vecinal y tras el reciente caso de hace unos días, pedimos a todos los vecinos y vecinas de la pedanía que prosigan con las indicaciones que los servicios de emergencias nos trasladan a nivel de usuario:
1 – Las colmenas pueden ser localizadas tanto en zona urbana como en monte, siendo éste último el hábitat más común.
2 – Tras detectar un nido o avispero, deberemos ponernos en contacto con el 112 para que procedan a su extinción por ser una especie invasora. Cuantos más detalles se den acerca de la localización, más fácil le resultará la retirada a los agentes encargados.
3- Nos confirman que una sola no es peligrosa y que como cualquier insecto no hace nada… si no se ve atacada. Se recomienda que tanto padres como madres, hagan que sus hijos tomen conciencia del asunto.
4 – Que por encima de ningún concepto se intente manipular una colmena, ya que puede llegar a albergar a unas 30.000 avispas y la picadura de varias si que puede provocar reacciones alérgicas.
En resumen, las personas que vean algún nido (no avispas volando sin más) deben alertar inmediatamente al servicio de emergencias llamando al 112, tratando siempre de ser lo más exactos posibles en la descripción de dónde se ha detectado el nido.
Fuente de los datoss: Europa Press y Diario el Correo
